384. Rom. 8, 31b-35. 37-39. (Se sube al ambón después del Salmo Responsorial)
Segunda Lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos
Hermanos:
Si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no perdonó ni a su propio hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará todo con él? ¿Quién acusará a los elegidos de Dios? ¿Dios, el que justifica? ¿Quién condenará? ¿Será acaso Cristo, que murió, más aún, resucitó y está a la derecha de Dios, y que intercede por nosotros?
¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo?: ¿la aflicción?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada?
Pero en todo esto vencemos fácilmente por aquel que nos ha amado. Pues estoy convencido que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni criatura alguna podrá apartarnos del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro.
Palabra de Dios.
(DE PIE)
Aleluya.
Dios es amor;
amémonos unos a otros como Dios nos amó.
Aleluya.